| Nuevos canales para comunicar la perenne verdad del Evangelio |
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| Escrito por Redacción |
| Martes, 23 de Junio de 2009 03:30 |
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CIUDAD DEL VATICANO, 21 JUN 2009 (Sistema Informativo del Vaticano).-A las 17,30, el Santo Padre se encontró en la Iglesia de San PÃo de Pietrelcina con los sacerdotes, religiosos y religiosas y jóvenes acudidos a San Giovanni Rotondo. Después de una breve plegaria de adoración en la capilla del SantÃsimo Sacramento, Benedicto XVI dirigió unas palabras a los presentes. Hablando en particular a los sacerdotes recordó la celebración del Año Sacerdotal dedicado a San Juan MarÃa Vianney, y afirmó que si el Santo Cura de Ars, "en una época atormentada y difÃcil, hizo todo lo posible para que sus parroquianos redescubrieran el significado y la belleza de la penitencia sacramental, para el santo fraile del Gargano (San PÃo de Pietrelcina) el cuidado de las almas y la conversión de los pecadores fueron un anhelo que lo consumió hasta su muerte". "¡Cuántas personas han cambiado de vida gracias a su paciente ministerio sacerdotal!", exclamó el Papa. "¡Cuántas largas horas transcurrÃa en el confesionario! (...) Hay que valorizar todavÃa más el sacramento de la Penitencia y los sacerdotes no tendrÃan que resignarse nunca a ver sus confesionarios desiertos, ni limitarse a constatar el despego de los fieles por esta extraordinaria fuente de serenidad y de paz". Entre las enseñanzas de la vida de Padre PÃo, el pontÃfice resaltó "el valor y necesidad de la oración, (...) un punto fundamental no solo para la espiritualidad del sacerdote, de cualquier cristiano y todavÃa más para los religiosos y religiosas, elegidos para seguir aún más de cerca a Cristo mediante la práctica de los votos de pobreza, castidad y obediencia". "A veces podemos desanimarnos por la debilitación e incluso por el abandono de la fe que se registra en nuestras sociedades secularizadas -observó-. Seguramente hay que trabajar para encontrar nuevos canales para comunicar la verdad evangélica a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, pero ya que el contenido esencial del anuncio cristiano es siempre el mismo, es necesario volver a su fuente original, a Jesucristo que es el mismo ayer, hoy y siempre". Por último, Benedicto XVI se dirigió a los numerosos jóvenes presentes: "Conozco los problemas que os angustian y que pueden sofocar el entusiasmo propio de vuestra juventud. Entre ellos, en particular, cito el fenómeno del desempleo que afecta de forma dramática a tantos chicos y chicas del sur de Italia. ¡No os desaniméis! Sed jóvenes de "gran corazón". (...) La Iglesia no os abandona. No abandonéis vosotros a la Iglesia. Vuestra aportación es necesaria para construir comunidades cristianas vivas y sociedades más justas y abiertas a la esperanza". Finalizado el encuentro el Papa bajó a la iglesia inferior, donde efectuó una visita privada e inauguró una exposición de mosaicos. A continuación se trasladó en automóvil a la base militar de Amendola, desde donde emprendió el regreso a Roma en avión. Posteriormente, un helicóptero le llevó desde Ciampino al Vaticano, donde llegó a las 20,15. |



